La sala de clase en vivo llevaba meses funcionando bien desde una computadora y regular desde el teléfono. Esta tanda es casi toda para el teléfono — y una parte para que dentro de la clase se vea quién es cada quien.
Ahora se ve quién eres
Hasta ayer, quien tenía la cámara apagada aparecía como una letra gris dentro de un círculo. Como la cámara apagada es el estado normal de casi todos durante casi toda la clase, la sala era una fila de letras en la que nadie reconocía a nadie.
Ahora se ve tu foto de perfil y tu marco, el mismo que llevas en el ranking y en tus análisis. Si todavía no subiste foto, sigue apareciendo tu inicial — pero con tu marco alrededor.
Y hay un cambio que se nota más: apareces en la sala desde el momento en que entras. Antes, si no encendías la cámara, el profesor no te veía llegar: sabía que había alguien por el número de la barra, pero no tenía tu tarjeta delante. Ya no hay que encender la cámara para existir en la clase.
Desde el teléfono
Escribir ya no descuadra nada. Al tocar el chat, el navegador acercaba la página y la clase se quedaba torcida hasta que te acordabas de volver atrás — el chat se salía por un lado y los mensajes aparecían cortados. Se acabó: escribes y todo se queda donde estaba.
Acerca el gráfico con dos dedos. Cuando alguien comparte su pantalla, puedes hacer zoom sobre el gráfico igual que en una foto — y solo sobre el gráfico: el chat, los botones y el resto de la clase se quedan en su sitio. Doble toque para volver a verlo entero. Si prefieres los botones, están abajo a la derecha.
Manda tu gráfico a la clase. El navegador de un teléfono no puede transmitir su pantalla, así que hasta ahora el botón de compartir simplemente fallaba. Ahora hace lo que de verdad sirve: eliges la captura de tu gráfico y se muestra en el escenario de la clase igual que una pantalla compartida, para que el profesor y el resto la vean y la comenten.
Para quien da la clase
Mientras explicas estás mirando el gráfico, no la lista de gente. Ahora te suena un aviso cuando alguien entra y cuando alguien escribe en el chat, con dos tonos distintos para saber cuál es sin mirar. Si te molesta, se apaga desde la misma barra de controles.
Y si alguien comparte algo que no toca, ahora se le puede bajar el gráfico del escenario y devolvérselo después: antes la única salida era sacar a esa persona de la clase.