Esta tanda va de que la plataforma reaccione a lo que te pasa a ti — en clase y en tu bitácora.
En las clases en vivo
Ahora puedes reaccionar con sonido durante la clase: celebra un buen punto sin abrir el micrófono ni escribir nada.
Y si te perdiste, tócalo: el botón «me perdí» es anónimo — nadie sabe quién lo pulsó. Quien dicta ve cuántos van perdidos y en qué minuto exacto, así puede frenar y volver a explicar en el momento, no cuando ya es tarde. Ese minuto queda además marcado para mejorar la siguiente clase.
También verás, antes de entrar, un aviso claro de qué se graba en esa sala: solo la pantalla de quien dicta, toda la sala, o nada. Sin sorpresas.
Tu día, en tu hora
El Progress Tracker calculaba tu «día» con varias referencias horarias a la vez, y una operación cerrada de madrugada podía contarte en el día equivocado. Ahora tu día se calcula en tu zona horaria, de punta a punta, y una nueva tarjeta te resume cómo cerró.
Conexiones que avisan
Si la clave de solo lectura de tu plataforma caduca o se revoca, antes la sincronización se quedaba callada y parecía que no habías operado. Ahora te marca el error para que renueves la clave y no pierdas ni un día de bitácora.