Hasta hoy, abrir una operación en el celular era leer una ficha: entraste aquí, saliste allá, ganaste esto. Los números estaban bien, pero no contaban nada. Ahora tu operación se dibuja sobre el gráfico real de su moneda.
Míralo en grande
Toca el botón de expandir y el gráfico toma la pantalla entera: siete temporalidades, arrastra para recorrer el precio y pellizca para acercarte. Si en la temporalidad que elegiste tu operación no cabe entera, te lo decimos y te dejamos en tu entrada, para que no te pierdas buscándola.
Lo que hiciste y lo que dijiste, en la misma línea de tiempo
Sobre las velas aparecen también los días en que escribiste sobre esa moneda —y, si quieres, los de la comunidad—. Tócalos y se abre el análisis.
Es la primera vez que puedes ver de un vistazo si llegaste a esa operación habiendo estudiado el par, o llegaste en frío. Y al revés: desde un análisis tuyo puedes ver qué operaste de esa moneda.
Tú decides qué se ve
Un botón de ajustes con interruptores: las flechas de entrada y salida, las líneas con su precio, tus publicaciones, las de la comunidad, y todo el gráfico a color cuando quieras leerlo entero en vez de solo tu tramo. Se queda como lo dejes.
Los precios, con los decimales de tu moneda
Este es el arreglo que más se nota y el que menos se ve venir. Cada moneda cotiza con una precisión distinta, y la plataforma la redondeaba a su manera: una entrada de 2,428 y una salida de 2,391 se imprimían las dos como «2,43 → 2,39», y en las monedas de fracciones de céntimo el gráfico llegaba a rotular la entrada y la salida con el mismo número.
Ahora cada precio se muestra con los decimales con los que de verdad se cotiza esa moneda, y dice lo mismo en todas partes: en la ficha, en el eje del gráfico, en la lista, en la tabla y en la tarjeta que compartes.
Y la ficha, más honesta
- Junto a tu resultado va el porcentaje, y dice de qué: sobre el dinero tuyo que había ahí, no sobre el tamaño de la posición. Con apalancamiento, esas dos cifras se diferencian muchísimo.
- Tu capital tiene su propia ficha: con cuánto de tu bolsillo fue la operación de verdad.
- El apalancamiento dejó de decirse dos veces y tiene su sitio.
Tu plan y tu nota, desde el celular
Elegir con qué estrategia operaste y escribir qué viste ya no son cosas del computador. Las dos aparecen marcadas como pendientes en cada operación, porque son las que convierten una lista de cierres en una bitácora.
Y si todavía no tienes ninguna estrategia escrita, puedes crearla ahí mismo: nombre, color y las reglas que vas a ir marcando, sin salir de la pantalla.
La lista, ordenada
En el celular tu bitácora se agrupa por mes, con el resultado del mes arriba. El buscador se pliega tras una lupa hasta que lo tocas, puedes filtrar por fecha, y las operaciones de un mismo día dejaron de repetirte el mismo número tres veces.